Dibuja los tres escenarios
Escribe qué cambiaría si vendes, si alquilas y si conservas. ¿Cómo encaja cada opción con el uso que quieres darle y con el tiempo que puedes dedicarle?
Distingue preferencias y datos
“Prefiero simplificar” es una prioridad personal. El precio, los gastos, las condiciones y las obligaciones necesitan información contrastada. No conviertas una preferencia en una previsión económica.
Haz las mismas preguntas
Pregunta por alcance, condiciones, costes, documentación y gestiones de cada opción. Si falta un dato relevante, márcalo como pendiente.
Elige una pregunta concreta
Puedes estudiar una posibilidad sin elegirla todavía. Escoge la pregunta cuya respuesta te ayudaría más a avanzar y compártela cuando quieras una orientación personal.
Preparar una posible venta · Preparar una valoración
Ideas generales para preparar tus preguntas. Las condiciones de una vivienda y cualquier operación necesitan una revisión propia.


